La declaración sumó tensión en el marco del conflicto, mientras Hamás estudia una propuesta de «alto al fuego».

Hamás dijo este martes que estudiaría una nueva propuesta de alto el fuego en la guerra con Israel en Gaza, pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que sus fuerzas no se retirarían del enclave hasta haber logrado la «victoria total».

Las declaraciones se conocen horas después de que comandos israelíes disfrazados de trabajadores médicos y mujeres musulmanas mataron a tres militantes palestinos en una incursión encubierta en un hospital de Cisjordania, una acción que destacó el riesgo de que el conflicto se extienda.

Los enfrentamientos entre fuerzas israelíes y combatientes de Hamás en el norte de la Franja de Gaza obligaron a más residentes palestinos a huir, y zonas del sur del enclave costero fueron alcanzadas por ataques aéreos israelíes durante la noche.

Los combates se intensificaron en torno al mayor hospital de Gaza aún en servicio, el Nasser de Jan Yunis, rodeado por tropas israelíes, informó la Organización Mundial de la Salud.

La propuesta de alto el fuego se conoce tras conversaciones en París en las que participaron el director de la CIA, William Burns, el primer ministro de Qatar, el jefe del servicio de inteligencia Mossad de Israel y el jefe de la inteligencia egipcia.

El líder de Hamas, Ismail Haniyeh, sostuvo que el grupo la estudiaría el plan y visitaría El Cairo para discutirla.

La prioridad para el grupo militante palestino es poner fin a la ofensiva y una retirada total de las fuerzas israelíes de Gaza, dijo.

Netanyahu, durante una visita a un asentamiento israelí en Cisjordania, advirtió: «No transigiremos con nada que no sea la victoria total».

Israel alcanzará todos sus objetivos, afirmó, y añadió: «Eso significa eliminar a Hamás, rescatar a todos nuestros rehenes y garantizar que Gaza ya no supondrá una amenaza para Israel».

Hasta entonces no se liberará a ningún prisionero palestino de las cárceles israelíes, dijo Netanyahu.

El alto cargo de Hamás Sami Abu Zuhri marcó que los comentarios de Netanyahu «demuestran que no le interesa el éxito de la reunión de París y que no le importan las vidas de los prisioneros (israelíes)».

La Yihad Islámica, aliada de Hamás, señaló que no participaría en ningún acuerdo sobre los rehenes sin un alto el fuego general y una retirada israelí de Gaza.

Vestidos de médicos 

En el asalto al hospital Ibn Sina de la ciudad cisjordana de Yenín, alrededor de una docena de soldados, tres de ellos vestidos de mujer y dos vestidos como personal médico palestino, recorrieron un pasillo con rifles, de acuerdo imágenes de circuito cerrado de televisión.

Hamás informó que uno de los muertos era miembro del grupo militante islamista. La facción aliada Jihad Islámica precisó que los otros dos muertos eran hermanos que pertenecían a ella. Ibn Sina consignó que uno de los hermanos había estado recibiendo tratamiento por una lesión que le paralizó las piernas.

El Ejército israelí aseveró que uno de los muertos tenía una pistola y que el incidente mostraba que los militantes estaban utilizando zonas civiles y hospitales como refugios y «escudos humanos». Hamás ha negado antes las acusaciones.

Fuentes palestinas señalaron que los tres no estaban involucrados en ningún combate. Uno de ellos, Basel Al-Ghazzawi, estaba en silla de ruedas después de haber sido herido en la espalda este mes y estaba en el hospital para recibir tratamiento. Su hermano Mohammad se alojaba allí para ayudarlo y el tercer hombre era un amigo, dijeron las fuentes.

El escuadrón encubierto israelí irrumpió en el hospital, se dirigió al tercer piso y los mató con pistolas con silenciador, dijeron fuentes del hospital.

La ministra de Salud palestina, Mai Alkaila, calificó el incidente de crimen de guerra e instó a las Naciones Unidas y a los grupos de derechos internacionales a poner fin a tales acciones. Israel ha negado anteriormente haber cometido crímenes de guerra.

Israel inició su ofensiva contra Gaza en respuesta al ataque en el que murieron 1.200 israelíes y 253 fueron tomados como rehenes, de los cuales más de 100 siguen cautivos en Gaza.

Desde entonces, 26.751 palestinos han muerto y 65.636 han resultado heridos por acciones israelíes en Gaza, dijo el Ministerio de Salud de Gaza. Unos 114 palestinos fallecieron y 249 resultaron heridos en las últimas 24 horas, agregó.

La guerra ha creado una crisis humanitaria: amplias zonas de Gaza han sido arrasadas, cientos de miles de personas han quedado en la indigencia y los suministros de alimentos, agua y medicinas están casi agotados.

La Organización Mundial de la Salud dijo que la población de Gaza estaba al borde de la hambruna. «Está empeorando día a día», señaló el portavoz Christian Lindmeier en una sesión informativa en Ginebra.

(Reporte de Ari Rabinovitch y Daniel Williams en Jerusalén, Nidal Al Mughrabi en Doha, Suleiman Al-Khalidi en Ammán, Clauda Tanios en Dubai, escrito por Michael Perry y Angus MacSwan, editado en español por Javier López de Lérida,, Reuters)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Enable Notifications OK No thanks
Verificado por MonsterInsights